Sobre ARKHÉ

El origen del conocimiento

ARKHÉ nace para resolver un problema cada vez más frecuente: la acumulación de libros, documentos, fotografías, vídeos, audios y archivos digitales repartidos entre ordenadores, discos externos, memorias USB y servicios en la nube.

Origen y propósito

El nombre ARKHÉ proviene del griego antiguo y designa el principio o fundamento de todas las cosas. Para nosotros, ese principio es el conocimiento: su preservación, su organización y su transmisión.

Su propósito es transformar archivos dispersos en bibliotecas digitales organizadas, consultables y preparadas para conservar, compartir y difundir conocimiento. ARKHÉ no es un simple gestor de archivos: es una plataforma diseñada para quienes trabajan con documentos que tienen valor histórico, académico, cultural o personal.

Organización y preservación documental

ARKHÉ permite reunir en un único espacio todos los archivos de una colección, independientemente de su formato: libros digitales, documentos escaneados, fotografías, vídeos, audios, artículos de investigación o archivos familiares.

La plataforma extrae metadatos de forma automática, aplica reconocimiento óptico de caracteres (OCR) para hacer consultable el contenido de documentos escaneados, detecta duplicados y propone clasificaciones documentales coherentes con el tipo de colección.

Bibliotecas privadas, compartidas y públicas

ARKHÉ distingue tres tipos de biblioteca según el nivel de acceso deseado por el usuario:

Privada

Accesible únicamente para el propietario. Ideal para colecciones personales, archivos familiares o documentación confidencial.

Compartida

Accesible para un equipo de colaboradores con permisos definidos. Adecuada para proyectos de investigación, instituciones o grupos de trabajo.

Pública

Accesible para cualquier usuario. Pensada para colecciones de difusión cultural, archivos históricos o publicaciones académicas abiertas.

Beta privada

La primera fase de acceso a ARKHÉ es una beta privada con un número limitado de usuarios. Esta etapa permite validar el funcionamiento real de la plataforma con diferentes tipos de archivos y colecciones, medir las necesidades de almacenamiento y mejorar la experiencia antes de una apertura más amplia.

Las solicitudes de acceso se revisan de forma individual. La participación en la beta no está garantizada por el simple hecho de enviar la solicitud.

Integridad y control del usuario

ARKHÉ está diseñada con un principio fundamental: el usuario es el propietario de sus datos y de su biblioteca. La plataforma no accede al contenido de los archivos más allá de lo necesario para las funciones solicitadas por el usuario, no comparte datos con terceros y no utiliza el contenido de las colecciones para ningún fin ajeno al servicio contratado.

El control de acceso, los permisos y la visibilidad de cada biblioteca son decisiones que corresponden exclusivamente al usuario.